Ejercitar la mente es igual de importante que ejercitar el cuerpo. Leer, escribir o realizar otro tipo de actividades que estimulen al cerebro disminuyen las probabilidades de sufrir enfermedades tales como Alzheimer o Parkinson en los adultos, afirman los investigadores. Los hábitos de lectura y escritura disminuyen el declive cognitivo, quienes leen con regularidad tienen una mayor capacidad de memoria del 32% comparado con quienes no se interesan demasiado por lectura. La alimentación.- El consumo excesivo de alimentos, particularmente de grasas saturadas, induce a un aumento del estrés oxidativo generando daños irreparables a las neuronas. Limitar la ingesta de calorías hasta un 30 - 40% retrasa el envejecimiento y alarga la esperanza de vida. En cuanto al ejercicio físico, el aeróbico moderado, como pasear o ir en bicicleta, mejora las funciones sinápticas neuronales, aumenta los niveles de factores neurotróficos y el númer...